Categorías
Burdas Quimeras Narrativa Relatos

Vuelta al tajo. Primer asalto

Antes de darse cuenta, Gutiérrez había caído en las zarpas del Ser Vellúo, intrincado laberinto de pelo, sudor y pus, manteca colorá, refrito del Averno, azote de Mahosys, asustajipis, resquemoroso bípedo y tantos otros etcéteras pestilentes. A un palmo del suelo entró el Ser Vellúo a Gutiérrez «Cuello Constreñido» a paso redoblao (como el año pasao) a la oficina. Quizá por el susto, quizá por la falta de oxígeno, Gutiérrez «Cara Blancuza» (nada de mafias japonesas) observó ligeros cambios en la oficina. Bueno, la oficina en sí seguía igual -o al menos así se lo parecía a Gutiérrez «Cara Colorá»- salvo por el matiz de estar totalmente cubierta de helechos gigantes del Haceungüevoceno, es decir, de antes de las infaustas pelis jurásicas. La humedad del ambiente, el aroma a pie de maratoniano antiguo del Ser Vellúo y el hedor a óxido luterano acabaron con Gutiérrez «Cara Aberenjenada» quien, finalmente, se desmayó.

2 replies on “Vuelta al tajo. Primer asalto”

… Sabe usted de sobra lo que hay del proverbio al hecho…O si no, pregúntele a Toni el «Chapa del Ocho». Pobretico, por una vez que no tenía culpa de ná…

Replica a mnln Cancelar la respuesta