Enjuto y cabizbajo, el nódulo adiposo Sánchez deambulaba por el epitelio pensando en sus cosas. No tenía nada que hacer ya en la que había sido su casa durante tantos años: Gutiérrez (¡vaya nombre desagradable para un hogar!).
– Nódulo adiposo Sánchez, nódulo adiposo Sánchez… ¿dónde vives?
– Vivo en Gutiérrez.
(Reconstrucción de una conversación casual en el microcosmos).
Pues sí, bastante desagradable. De ahí que, por culpa de apellidarse Gutiérrez, todas sus células y órganos mantuvieran la desinencia -ez. Una pena. Total, que el nódulo adiposo Sánchez (que incluso ignoraba que lo fuera), se fue de Gutiérrez como Gutiérrez de su oficina. De hecho, el que él se despidiera de su trabajo le había abocado a perder unos quilillos justo donde residía a sus anchas el nódulo adiposo Sánchez y ello, junto a la abrupta decisión de su esposa, nódulo adiposo Márquez, de mandar a paseo a tal rufián, provocaron la salida inexorable y sin posibilidad de retorno del gordo Sánchez. Nunca más se supo de él ni se perdió un segundo de sueño por dicha causa, tras lo cual concluye este relatillo breve que es el entremés de un acta cuasinotarial de las partes del todo «Gutiérrez».
5 replies on “Hit the road, Sánchez”
Syd Barrett
¡¡¡Los unos por los otros y (en) la casa Syd Barrett!!!
¡¡¡AAgggggg!!! ¿quilillos?»Porfa»…seran kilillos.
Pues quilillo está bien dicho. La RAE acepta las dos formas, quilo y kilo, aunque se suele usar más la segunda.
Don Manué tiene razón en este punto, usuario anónimo. En su segunda acepción, la palabra «quilo» equivale a «kilo». Puedes comprobarlo en http://www.rae.es (Real Academia Española de la Lengua). En cualquier caso, gracias por participar y leer el blog.