Estupefacto, Gutiérrez encontróse ante una terrible diatriba en honor a uno de sus intocables: José Val del Omar. Decía el escrito pretendidamente sedicioso y ciertamente reaccionario que el autor granadino «no era más que un técnico interesado en probar sus cacharros al que nada le importaba contar historias reales e interesantes, o mucho menos comprometidas«. Pero, ¿qué significaba aquello? ¿Existe mayor compromiso que el de un autor que persigue plasmar su mirada?
Acto seguido, Gutiérrez anotó en su cuaderno…
«Hermenéutico, ca.
- Perteneciente o relativo a la hermenéutica.
- Arte de interpretar textos y especialmente el de interpretar los textos sagrados.
- En la filosofía de Hans-Georg Gadamer, teoría de la verdad y el método que expresa la universalización del fenómeno interpretativo desde la concreta y personal historicidad.»
… y prosiguió su viaje tranquilo hacia las profundidades de lo cobarde y difuso del ser humano con una docena de empanadillas de pisto como único equipaje.
2 replies on “Interludio – Coral de Silbos”
MIL de FOH son muuuuuuuuuchos FOH a saber: constrictor grás tón mol fito … ¡¡FOH!! ¡¡Dáme FOH!! ¡¡A estas alturas pasamos de milagros!!Corre, corre que te cojo; corre, corre que te pillo.Dueñas (eh, segundo comentario ya, estoy lanzao)
Y otro, para el nene. Que luego se queja. Ea, ya no te quejes.